Andrés's profileEl Cuarto OscuroPhotosBlogLists Tools Help

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    January 29

    Palestina: un futuro aún más incierto

    Palestina vive hoy días de esperanza y desconcierto. La definitiva victoria del islamismo anima a sus más acervos seguidores pero, a juicio de los observadores externos, aumenta la temperatura del conflicto. Los radicales son reticentes a la negociación e incluso apoyan oficialmente el recurso a las armas. Con ello, aumenta la distancia entre las partes, lo que reduce las posibilidades de una paz definitiva.  

     

    El auge de Hamás es consecuencia de un proceso tan injusto como prolongado en el tiempo: la ocupación del territorio palestino por los judíos sionistas. Planteada como una instrucción del Libro Santo, la colonización, desde los tiempos de Herzl hasta hoy, ha sido apoyada por las principales potencias imperantes, que, despreciando a los pueblos musulmanes autóctonos, caía fascinada por la brillantez cooperativa de los judíos, primero y, después, por el cheque en blanco que el Holocausto supuso para ellos. Esta concesión a fondo perdido permitió que los distintos dirigentes sionistas, desde David Ben Gurión hasta Ariel Sharon, fueran violando uno por uno todos los derechos que unos ciudadanos inocentes poseían en un comienzo.

     

    Las exiguas concesiones actuales, ridículas limosnas estratégicas, lejos de conseguir la paz, irritan a los sectores más conscientes. La táctica de Sharon no surte efecto: nadie que tenga memoria puede querer la paz cuando esta significa olvidar que se firma un acuerdo con el agresor. La inconsciencia palestina y el error del terrorismo han acrecentado la contradicción y han permitido justificar, de algún modo, los asesinatos selectivos protagonizados por el gobierno islaelí. La falta de solidaridad de los Estados musulmanes vecinos ha hecho el resto.

     

    Dadas estas condiciones y la situación extrema por la que atraviesa el pueblo palestino, el surgimiento de movimientos islámicos como Hamás era sólo una cuestión de tiempo. Su radicalismo, su incondicional odio a todo lo judío y la dificultad que este colectivo presenta a la hora de negociar con las grandes potencias vaticinan que el futuro para los palestinos vendrá plagado de las características que impregnaron su pasado más reciente: odio, más guerra y menos posibilidades de una paz definitiva. 

    January 22

    Comunicación: nuevos horizontes

    En detrimento del romanticismo y la melancolía que rodeaban a los viajes prolongados, la mejora actual en las comunicaciones ha conseguido que las distancias físicas se difuminen: muchas personas se comunican del mismo modo residiendo en la misma o distintas ciudades: lo común a las dos situaciones es que en ninguno de los dos casos estas personas se ven al aire libre. El fenómeno llega a adoptar dimensiones imposibles de imaginar hace unos quince años.

     

    A este respecto, es frecuente la postura apocalíptica que esgrime el perjuicio que el exceso de tecnología puede tener sobre las relaciones sociales: menos salidas al aire libre, el desarrollo de un lenguaje condicionado bajo los códigos dominantes de Internet, el deterioro –por qué no- de la vista, etc. Pero estos críticos dejan pasar a menudo muchas ventajas que el desarrollo tecnológico lleva consigo. Una de ellas es el surgimiento del denominado periodismo ciudadano: por medio de los weblogs, muchos internautas, otrora espectadores pasivos de la televisión, se convierten ahora en productores de información. Personas con inquietudes atrofiadas en el pasado por la unidireccionalidad de la información tienen ahora la oportunidad de compartir con muchos sus opiniones en Internet.

     

    Ante esta manifestación hay que tener, no obstante, algunos cuidados. La fiabilidad de las fuentes se deprecia enormemente y corremos el riesgo de caer en la propagación más irresponsable del rumor. Para evitar estos prejuicios, se espera de los actuales usuarios una capacidad crítica adaptada a las nuevas circunstancias. El contraste de informaciones es ahora más obligado incluso que antes, lo cual repercute, para mayor beneficio de los usuarios, en una postura más activa y un mayor enriquecimiento personal. La red, como vemos, no es sólo una fuente de pornografía y perversiones a la carta –que existen y se reproducen constantemente- sino una gran oportunidad de desarrollo a la que tenemos que contribuir todos con una actitud crítica, activa y optimista.  

    January 09

    La foto y el codazo

    Era previsible y ocurrió. El señor con el jersey de punto, manantial de humildad y buenas intenciones típicas de todo nuevo mandatario, visitó al presidente Zapatero pero no al líder de la oposición. ¿Por qué? Porque el oscuro y azul enemigo de los socialistas es rico, racista y, en definitiva, malo, despreciable, y se niega a ver a un indio. Algo así debemos deducir los ciudadanos de las pistas que nos llegan de los medios de comunicación afines a la “izquierda” española. Pero, a partir de ahí, nadie llega a preguntarse por qué razones la oposición no recibió al nuevo mandatario andino. (Y es que, quizá, no se lo pusieron precisamente fácil…).

     

    Por otro lado, ¿para qué demonios iba a querer conocer la oposición al nuevo mandatario boliviano? La intención  real del Ejecutivo es hacer negocio a toda costa. Además de negocios polanquiles –la denominada ayuda a la educación a los bolivianos podría venir por parte de Santillana, el eterno yo-yó de Don Jesús- y acuerdos sobre suministro de materias primas, bien se puede decir que a la “izquierda” gobernante le importa bastante poco que un humilde aymara haya triunfado legalmente en un marco que había sido siempre terriblemente adverso a los miembros de su clase y se haya propuesto realizar reformas que acerquen a su país a una democracia más creíble. Del Partido Popular, incapaz de acceder a ningún rédito de estos acuerdos, no habría por qué esperar ningún gesto similar.

     

    Los negociantes, para colmo, resultan terriblemente previsibles. Donde no son capaces  –o no están interesados- en emprender profundas reformas sociales que, aun manteniendo el mismo modo de producción, serían perfectamente posibles en nuestro país, condicionan su pervivencia en el poder a base de insultos y codazos infantiles a una furiosa oposición que, por su parte, se encuentra continuamente afilando el cuchillo. Si examinamos esta situación, aun estando lejos de querer hacerle un favor a los más conservadores –cuyo fin de mandato recibimos con alegría y furor-, no podemos dejar de imaginarnos a nuestro ahora Presidente delante de un fotógrafo, abrazando al inocente indio, mientras, de un puntapié, expulsa al barbudo gallego del cuadro meritorio. Quizá un codazo no sería suficiente.  

    January 07

    ¿Qué hemos hecho mal?

    Querido Presidente de los Estados Unidos:

     

    Tengo 78 años y he visto pasar muchas revoluciones y distintos Estados en el mundo. Podemos presumir de que somos los únicos, salvo alguna excepción, que siempre hemos democráticos. Siempre hemos elegido presidente y los ciudadanos han sido responsables directos del mandatario que regía nuestros destinos. Cosa que no pueden decir otros…

     

    Hace unos años, teníamos a un enemigo muy grande y rojo: la URSS. En ese enorme Estado enemigo se ahorraban la tentación de votar, por lo que ya podíamos denunciarlos como un Estado asesino. El enorme almacén nuclear, la carrera de armamentos y la maldad inherente a los comunistas nos hacía estar todo el tiempo vigilantes.

     

    El virus comunista se les pegaba a veces a nuestros vecinos de abajo: revoluciones y revueltas que tuvimos que aplastar para sanear la democracia. Cuando venció Jacobo Arbenz, aun cuando no era comunista, supimos ponerlo como compañero de viaje de estos y Guatemala, tras una limpia guerra civil, pasó a ser totalmente democrática. En El Salvador, Nicaragua, Granada o Chile conseguimos restablecer la situación que más convenía al mundo. Yo no sé si usted habrá leído alguna vez un libro, señor Presidente, pero ese Salvador Allende llegó a preocuparnos mucho…

     

    Con ayuda del Papa –que en paz descanse-, la CIA, el enorme esfuerzo de grandes políticos como Reagan y otras circunstancias, conseguimos terminar con el enemigo rojo: ahora Putin, una especie de criatura traída del infierno, es el dictador de un enorme país infestado de mafias, pero, al menos, no levantan ya el puño. El peligro rojo ha terminado hace mucho tiempo.

     

    La duda nos surge ahora. Si somos el Estado que Dios quiere que domine el mundo       –junto con Israel, por supuesto, perdóneme, Presidente-, ¿por qué se nos resiste ese reducto estalinista que es Cuba? ¿Cuándo va a morirse el señor Fidel Castro? ¿Por qué al lado del sangriento dictador aparece ese otro mestizo que se llama Hugo? ¿De qué western se ha escapado ese presidente de Bolivia? ¿Cómo podemos derrocar ahora a gobiernos electos, con qué excusa?

     

    Somos los garantes de la democracia, la libertad, el futuro, etc., por lo que tenemos que encontrar una solución. Pero, ahora, que no hay comunismo, que sólo hay elecciones    –hasta en Irak y Afganistán hemos conseguido que voten, aunque los apuntáramos desde lejos-, ¿cómo podemos reconducirlas a nuestro terreno?

     

    Señor Presidente, si no dominamos aún absolutamente el mundo, ¿Qué hemos hecho mal? 

    January 06

    Evo Morales y la esperanza de los pueblos

    Como apuntaban los rumores, el flamante vencedor de las elecciones bolivianas parece ser el nuevo miembro del eje latinoamericano, proyecto organizado por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y en el que también se encuentra el eterno Fidel Castro. Las dos primeras visitas internacionales del futuro mandatario boliviano –comienza a ejercer el 22 de este mes- han sido a estos dos países.

     

    La más que segura entrada de los bolivianos en el eje del bien –denominación que no podría venir de otra persona que no fuera Hugo Chávez Frías- supone una verdadera voluntad de cambio por parte de los nuevos mandatarios. A la integración vertical (y encubiertamente neocolonial) que ofrecen los EEUU –eternos reivindicadores de una democracia moldeada a placer según la época del año- los bolivianos parecen haber elegido la segunda vía: la integración horizontal.

     

    Pero junto al experimento de Bolivia –que no tiene asegurado su éxito, y más si observamos las fuertes contradicciones de la sociedad sobre la que pretende intervenir- hay que tener en cuenta el efecto dominó que esta victoria parece que va a tener sobre países cercanos: Manuel López Obrador en México, el país más rico de Latinoamérica, gana cada día más votos para acceder a la presidencia. La victoria del aliado mejicano de Hugo Chávez supondría un vuelco definitivo en las estructuras de América Latina. Junto a él, Perú, Ecuador o Nicaragua, según las previsiones, parecen haber tomado también un camino similar.

     

    Frente a las antiguas respuestas al sistema, que suponían bajar la cabeza y mendigar a la URSS un poco de ayuda y armas, América Latina se configura hoy como un subcontinente lleno de esperanzas. Dejando el patriotismo a un lado –artificial e incierto, según Ernesto Guevara, ídolo del presidente Morales-, la integración de los pueblos latinoamericanos representa la respuesta eternamente esperada, una ilusión que, consiga o no salvar las contradicciones de las que parte, dará mucho que hablar.