Andrés's profileEl Cuarto OscuroPhotosBlogLists Tools Help

El Cuarto Oscuro

Sin diario, sin música, sin regalos, sin sorteos...
December 22

Nuevo sitio por ahora

Rojoscontraprogres.com no arranca. La culpa no es mía. Mientras tanto, me desahogo en www.mipropiapropaganda.com
September 22

Hasta siempre...

Después de no mucho pensarlo, he decidido dejar de escribir periódicamente desde esta plataforma. A los que me leíais, si queda alguno, os dejo mi correo y una nueva dirección que abriremos -esta vez, de modo conjunto- varios compañeros: www.rojoscontraprogres.com
 
El dominio ya está reservado, pero aún tenemos que trabajar sobre ella. 
 
Antes de irme, se me ocurre una cita de la película "La extraña pareja", cuando Jack Lemmon conoce a las gemelas Pigeon:
 
- ¿Y de qué trabaja usted?
 
- Bueno, soy periodista, hago noticias para los informativos de la tele.
 
- Ah, ¿y de dónde saca las ideas?
 
-Pues... de las noticias.
 
 
A todos, muchas gracias por vuestra participación. Y lo dicho.
 
 
September 16

El nuevo partido

Hace poco, hemos asistido al surgimiento de ese nuevo partido que se llama Unidad, Progreso y Democracia (UPD), comandado por la ex PSOE Rosa Díez y el filósofo amenazado por ETA, Fernando Savater. UPD aún no ha dejado claros sus postulados, pero previsiblemente intentará robar voto a la abstención y al descontento del ciudadano hacia unos partidos mayoritarios que casi siempre dicen lo mismo.
 
Por otra parte, los principales medios se han ensarzado en prever a cuál de los dos titanes políticos restará poder esta iniciativa. Creo que va a ser escasamente relevante. Sin contar con un buen frente mediático detrás, y careciendo de programa político, este nuevo proyecto no va a ser sino una nueva forma de que doña Rosa Díez ocupe un escaño -y, por lo tanto, un nuevo puesto de trabajo- durante una temporada. Una formación que se va a llenar de arribistas y de la que lamento que contará con personas ilusionadas que acabarán con una decepción de aupa.
 
Y todo lo demás son ganas de llenar los periódicos y las tertulias. Que para algo se les paga.
September 11

Pues no dimite

Me dicen que actualice ya, que Rajoy no ha dimitido. Y estamos en el 11 de septiembre de nuevo, seis años después de que los islamistas se estrellaran contra las míticas torres del World Trade Center. Treinta y cuatro años después de que los aviones lanzados por la contra de Pinochet y la CIA atacaran el Palacio de la Moneda, en Chile, con su presidente, Salvador Allende, dentro. Allende había intentado un experimento de socialización democrática: pactó con los comunistas tras unas elecciones vencidas y emprendió una serie de cambios sociales urgentes que cabrearon a los caciques y a las Instituciones responsables de que la cosa vaya como tiene que ir.

img406/2262/fotoallendegrandesx9.jpg

 
Y Allende murió. Y Pinochet, con una limpieza ideológica de por medio, puso el país firme, como Washington quería. Y así sigue. Es curioso, con presidenta socialista, afín en cierto modo a Allende -el padre de Bachelet fue uno de los generales demócratas asesinados por el dictador; la presidenta hizo un doctorado en la extinta RDA-. Es paradójica la Historia. Es como si nada hubiera cambiado. Y es que las transiciones de dictadura a democracia son algo así como mágicas: todo parece quedar solucionado y olvidado. Aun así, como en España, la mierda se acumula bajo la alfombra y cada vez hace más bulto...
 
Hala, hoy os ha tocao panfleto, sí. Pero de vez en cuando a uno le entran ganas. Un saludo.
September 05

Rajoy y la presión de la derecha

Los medios de la izquierda parlamentaria se frotan las manos: ¡la derecha se pelea! ¡Rajoy dimitirá! Otra vez estamos con el simulacro: crear una realidad a partir de unos intereses, políticos o económicos. Y les puede salir bien esta vez a sus promotores: la derecha ha aceptado el reto y está siguiendo el hilo. Solo COPE parece haberse dado cuenta del riesgo que se corre y pide veladamente al resto de medios que guarden silencio. Pero ya es demasiado tarde: Rajoy se está vendiendo como cadáver político. Con la fuerza que tienen hoy día los medios de comunicación, no me extrañaría -y me arriesgo bastante con esto- que nos encontráramos con la dimisión del presidente del PP en menos de cuatro días.
 
Y si no, pues a seguir tirando.
September 04

Algunas cosas más (además de lo de abajo)

He publicado un artículo en el periódico en el que trabajo: elplural.com. Pinchando podéis leerlo. Va sobre la actualidad más reciente, aunque un poco pasadito.
 
Os sigo pidiendo sugerencias para este sitio. Sé que es bastante limitado, pero es lo que hay por ahora.
 
Nada, lo principal es el post de abajo. Un saludo.  

Comienza el curso

Y, con él, un sinfín de pitidos de coches, de atascos, de gente quejándose y de cielos nublados. De calles que reviven entre árboles que empiezan a morir, que ya les toca. De políticos que gritarán y serán lo más fieros posible con el contrario. De periodistas que nos beneficiaremos del estéril espectáculo brindado por los que nos representan. De colegios que abren y niños frustrados que tienen que entrar, con uniformes. De las horas que se cambian y nos castigan a un anochecer demasiado pronto. Del frío, mayor o menor, que pronto llegará. De los compañeros, de trabajo, academia, parroquia o actividad extra profesional. De la moda, pues es más ropa la que llevaremos a partir de ahora. De la lluvia imprevista, mezclada con el atasco y la suciedad que levante. De los días torcidos, de los buenos y de los peores. De la rutina, en definitiva. Porque a ella, en definitiva, nos debemos. Y es que sin rutina seríamos un desastre.
 
 
September 01

Decisiones

Tienes que tomar tu decisión más importante cuando menos te apetece. En un tren, entre siesta y siesta, con una hoja doblada en cuatro -o en dos- estudias los pros y los contras de cada alternativa. Da lo mismo: manipulas el análisis para que el cerebro coincida con el corazón. Porque es imposible ser objetivos. Si te equivocas, te equivocas. Lo de equivocarse en una elección me recuerda a la manida máxima del Che: "Prefiero morir de pie que vivir de rodillas". Y así le fue. Pero tiene razón: es mucho mejor equivocarse "con dos cojones" que vivir angustiado por lo que pueda pasar.
 
Y estoy dispuesto a correr ese riesgo. No el de irme a Bolivia a hacer la revolución. Para eso tenemos al socialdemócrata reformista Evo Morales. Por ahora, me quedaré en la patria chica de Umbral, Madrid.
August 28

Javier Ortiz y la era de los papagayos

 Mi articulista favorito es, desde hace bastante tiempo, Javier Ortiz. No porque sea de izquierdas o porque sepa mantener su postura en este sistema de mercancías que es el mundo de la comunicación. Entre otras cosas, me enriquece leer el blog de este periodista por reflexiones como la siguiente:

"Llegué hace tiempo al convencimiento de que una de las preguntas más subversivas –más subversivas de verdad, en la trastienda del pensamiento– es: «¿Y por qué no?». Lo que se traduce en muchas subpreguntas: «¿Y si no fuera así?», «¿Y si estuvieras equivocado?», «¿Y si el de enfrente tuviera razón o, al menos, parte de razón?»

La preguntita de marras puede perseguirte también en tu vida laboral, y hasta en la sentimental. «¿Acierto estando aquí? ¿Y, si no estás a gusto, por qué no te vas?»

El principio es la lucha contra la rutina mental. Contra el conservadurismo en todas sus vertientes, incluidas las políticas. También contra el conservadurismo de izquierdas, que se conforma con etiquetarlo todo".

Quizá, leyendo a este maestro, algunos entiendan por qué me califico, para provocar, de "racista"; por qué digo, para incitarlas, que las mujeres son más machistas que los hombres; por qué me manifiesto en contra de la manifestación del Orgullo Gay, de la política de paridad de Zapatero y, por qué, en general, intento buscarle los tres pies al gato.

El objetivo no es otro que el de provocar, el de buscar una respuesta algo más crítica a la que automáticamente podemos elaborar. Y es que estamos en una era de papagallos...

August 26

El botellón ya no es en el salón

Son las 3 a.m, y el botellón todavía no ha terminado. Peor. El botellón lo hacemos en casa, en el piso, los tres compañeros. Y cada uno lo hace en su habitación. Lo que es una modalidad nueva, antisocial y más alcohólica que las que había. Porque no hay nada más alcoholizante que beber solo. ¿Qué se hace mientras tanto? Se hace impensable un lapso de tres horas bebiendo sin hacer nada más, solo en una habitación. Entre youtube y otras chorradas de la red se acompaña la bebida perfectamente.
 
Y es que la página de vídeos por Internet se ha convertido en un fenómeno social, toda una ventana al mundo. Y sirve de perfecto acompañamiento al botellón individual.
 

img187/9307/botellonvx0.jpg


De este modo, y con tamañas cantidades de alcohol ingeridas, nos dan casi las cuatro y aún vamos de camino hacia algún bar. El resto de la noche consistirá en mover un poco el cuerpo para eliminar parte de lo bebido. Lo que no se escape por esa vía, dolerá al día siguiente.
 
Visto desde ciertas perspectivas, el botellón puede ser una especie de tortura autoinfringida, adquirida por la rutina social y la falta de distracciones o de originalidad. Conozco a poca gente que me reconozca que realmente le gusta el alcohol; solo es una forma de interacción social y, por supuesto, de colocarse. ¿Tendrían, en ese sentido, lugar en el mercado pastillas de botellón, sin el inconveniente de vaciar periódicamente la vejiga y con una inmediatez mayor? Algo me dice que no. Igual que nos gusta afeitarnos, nos mola mucho beber. Percibir que el resultado es consecuencia de un esfuerzo, sea del tipo que sea.
 
Y la noche avanzará. Por ahora, no tengo sueño.  

 

August 25

Frase del día (porque está amaneciendo)

"No es que el corto de Pedro sea una maravilla, pero es que no tenían más remedio que darle el premio a él".

(Javier Rodríguez Ramos, diseñador gráfico e historiador del arte, en referencia al bajo nivel de competencia en el festival de cortometrajes de Campillos (Málaga), en el que Pedro Ortega ha obtenido un merecido premio).

Amanece en Madrid, supongo que como en todos lados. No soy tan pazguato como para creer que la capital es lo más de lo más, y que no hay nada que la iguale.

Aun así, amanece en Madrid. Y, sí, acabo de cambiar el horario de arriba abajo.

Nadie me va a pedir cuentas mañana (por hoy).

 
August 23

¿Hasta dónde debe llegar el amor?

De todo se escribe en este blog, sí. Pero, antes, unas precisiones:
 
- Si queréis que escriba con mayor frecuencia, hacédmelo saber. Ha habido ocasiones en las que no he colgado una reflexión para no marcar un ritmo excesivamente algo. Ayer ya me contuve.
 
- Mañana (viernes) aparece un artículo mío arriba del todo en el diario digital elplural.com. Por si tenéis interés en leerlo.
 
- Hoy he visto a una chica en el metro que se sorbía continuamente la nariz. Me puse al lado de ella disimuladamente para ver si se trataba de una cocainómana. Tuve que desistir: la chica había estado llorando anteriormente.
 
Respecto al tema del amor, me surge -la idea de proponerlo- tras ver por primera vez la película de François Truffaut "La mujer de al lado". Una historia de un amor imposible, de dos personas que no pueden estar ni juntas ni separadas, y que acaban por sucumbir a la pasión, muriendo por ello.
 
¿Es posible que el amor pueda llegar a tales extremos? ¿Conocéis algún caso? ¿Dónde acaba el amor y comienza la obsesión, o, peor, la locura? ¿Cuánto ha influido el cine, la canción de consumo -el "no puedo vivir sin ti"-, la publicidad o la cultura en la concepción que tenemos del amor? ¿Es acaso algo más simple pero más complicado que todo lo anterior? ¿Es mejor no hablar de ello?
August 22

Los putos amos de Madrid

Son casi las once -de la noche- y cojo el metro en Príncipe Pío. Llevo un rato viendo a unos quince-dieciséis-diecisiete añeros haciendo el gilipollas, armando el taco, sabiendo que todos los miran y, quizá por eso, gritando y formando más jaleo. Creía que los merdellones eran solo patrimonio de Málaga, de Sevilla..., pero me equivocaba. Se llamen como se llamen, y con las variaciones dialectales o lingüísticas que experimenten en función del territorio sobre el que se extiendan, los adolescentes más descontrolados son una constante. Algo con lo que, tarde o temprano, hay que cruzarse.
 
En esos momentos, cuando los veo haciendo el idiota -llevas unas horas de trabajo y ves a un espinilloso que trata de mostrar a sus compañeros lo capaz que es de estropear la puerta del metro, bastante defectuoso ya de por sí- me pregunto: ¿cómo he podido hacer yo lo mismo que ellos? Porque, sí, amigos, la mayoría de nosotros, con la misma edad que ellos, queríamos ese premio, anhelábamos esa risa, esa aprobación del jefe del grupo que nos llevaba a practicar la kale borroka. Una violencia callejera que nos hizo sentir, durante algunos meses y años, los putos amos, aunque fuera solamente en nuestro fuero interno. Los que molaban y mandaban, los que estábamos prestos a hacer lo que fuera para construir una anécdota, para contar al que se la hubiera perdido: "no veas la que lió ayer el...". Y pensar que todo desde fuera se ve tan estúpido... Pero, claro, también veíamos nosotros a los adultos un poco aburridos cuando teníamos ya planeada una tarde de destrucción asegurada. ¿De verdad aparentamos ahora eso? Me acabo de preocupar.
 
He decidido que, durante una noche, y solo una noche, me voy a unir a una de estas patrullas. Pero, eso sí, no pasaré por la mierda de música que se escucha ahora. En mi metro se escuchará el Mister Crowley de Ozzy Osbourne, cantado, si os parece, por Rob Halford y Ronnie James Dio -que es lo que estoy escuchando ahora mismo-, y con el abusón de Malstreem a la guitarra. Pues eso, no cojáis la línea 6.
August 21

Sobre los catalanes...

No, no me gustan los catalufos. Será, quizá, otra pega que tengo que añadir a mi lista de ismos. Porque tampoco creo que sea una fobia. ¿Que por qué? Porque los catalanes que salen en los medios de comunicación dan la sensación de ser exclusionistas, porque parecen más concentrados en los colores de su bandera que en otras cosas; porque las pocas veces que he tenido contacto con catalanes no me ha ido bien. Y porque, como el común de los españoles no muy cosmopolitas, tiendo a generalizar lo poco que sé y lo que me dan manipulado los medios de comunicación. Ah, mi jefe es catalán, así como el capital de la empresa a la que sirvo.
 
Aun así, me gustaría decir que el otro día iba en la línea diez del metro de Madrid (Hospital del Norte-Puerta del Sur) y se escacharró. Se paró completamente. También se fue la luz. Y todo el mundo, callado, tranquilo. Yo me preguntaba: pero bueno, ¿y si llega otro tren por atrás y nos empeta? Pero no pasó nada. La gente, silenciosa, retomó sus posiciones -esto es, las mismas que tenían en la oscuridad- hasta que todo volvió a la normalidad, en unos cinco minutos. Un lapso de tiempo durante el que nadie habló de Estatutos, de que España se rompe, ni de la culpa que tiene ZP.

En Barcelona ocurre todo lo contrario: los aparatos de propaganda y publicidad están tan prestos que, a la mínima, se desata el apocalipsis: los catalufos están tan interesados en su independencia que sus políticos se han olvidado de lo fundamental. Y todo, por culpa del PSOE.
 
¿Os creéis eso de verdad? Averías hay en todos sitios: Barcelona es, hoy por hoy, la bestia negra del PP: una de las regiones en las que menos votos obtiene. Casualidades, las justas. Lo más importante, los votos.
 
PD. Sociatas, poneos las pilas, que os comen las gaviotas.
August 17

Retomamos

En estas semanas, no es que haya estado ocupado -que también-; simplemente no he tenido fuerzas ni nada interesante que contaros. Viajes en tren, en autobús y, sobre todo, muchas horas de trabajo. Algunas estériles y otras productivas y realizantes. Múltiples horas de explotación amable que concluyen por el momento: a partir del lunes paso a trabajar de 16:00 a 0:00 -o sea, unas tres o cuatro horillas menos que las seis semanas previas-. Bien.
 
Y me toca decidir entre dos destinos: aquel en el que me encuentro ahora, u otro en Barcelona. Como os imagináis, esta idea no es fácil y supone casi un desafío. No tengo ni idea de lo que haré.
 
El otro día compartí asiento -o par de asientos, mejor dicho- con un negro. Sí, amigos, ¡un negro! ¿Y qué tal?, os preguntaréis, le habrá ido a un racista ignorante como yo... Pues os tengo que responder que bastante bien. El negro -pues no le pregunté su nombre, Mengele o Negrele pensé macabramente- sólo parecía saber decir "Málaga", así que la conversación no llegó a ser muy profunda. Destilaba simpatía, timidez y cierta inquietud por una tierra que no parecía ni mucho menos ser la suya.
 
Cuando paramos en una de estos bares-mafia que dan comisión a los desaprehensivos conductores de autobús, el negro me ofreció un cigarro, vicio que rechacé -aunque, horas después, me aferraría al bastoncito del cáncer como un poseso, ya en ambiente-.

Ya dentro del bar mafioso, pensé en comprarle algo. ¿Una coca-cola? Parecería casi un anuncio. Coca-cola hace amigos. Un negro y un ignorante pazguato en un bar mafioso comparten la bebida llena de edulcorantes y cocaína, que patrocina la esclavitud de los negritos hermanos del amigo negro del racista pazguato. Me pareció poco. Además, la visión de mi amigo africano bebiéndose una cerveza delante de mí eliminó esa posibilidad. ¡Bebía cerveza! Claro, so racista, no es un marciano.

Acto seguido, y con un amigo de la infancia que en ningún momento de este pseudorelato he mencionado -fallo de guión de principiante- pedí, en vez de un bocadillo de salchichón, dos de ellos-. Le gustará que le dé comida, pensé, ingenuo (al negro, sí, amigos, seguía pensando en el negro). ¿Le gustará que le dé comida? ¡A ver si se piensa que es una limosna y se cabrea! ¡O me da un pollazo en la cabeza! El caso es que le di a mi amigo de la infancia que he incrustado en la historia la mitad del bocadillo salchichado extra y nos fuimos para fuera.

Poco después salió el negro: llegaba ya la hora de subir al autobús.
 
-¿Ves? Ese es mi negro (le dije a mi amigo de la infancia)
 
-Oye, pues tu negro mola mucho, es así, con andares chulillos
 
- Sí, además tiene que tener una polla enorme
 
- Jajajajá
 
-Oye, no te pienses que yo...
 
-Ya...
 
-Ah...
 
-Eh...
 
Y así continuó nuestro periplo en autobús, hacia Málaga, por cierto. Hacia el comienzo de la feria. Una feria húmeda, que olía -como diría el mejor Umbral- a terral amenazador y húmedo, a suelo pegajoso mil veces pisado, a borracho sudoroso y gritón, a picor del tabaco en los ojos y a aire acondicionado hipócrita. Tras la feria, volví a Madrid.
 
El miércoles fue fiesta y el primer día que no trabajo en mucho tiempo. El parque del Retiro es muy grande. Hay mucha gente paseando.

August 06

Explotación

- Aquí no estás para ganar dinero, aquí estás para aprender

- Quédate un rato más y te haces una croniquita, ¿vale?, yo, mientras, me voy a comer
 
- ¡Qué bien estás haciendo el trabajo! Aquí vas a aprender mucho...
 
- Lo siento, pero es que no podemos pagarte más...
 
- No
 
- Eso, tampoco
 
- No, son brutos
 
- Este fin de semana ¿tienes algún rato libre?
 
- Oye, ya que vas, tráeme un vaso de agua a mí también
 
- Oye, estás trabajando muy bien, de veras
 
- Has progresado un montón desde que has llegado
 
- Bueno, es que yo lo de las nóminas no lo llevo, pregúntale a...

- Si yo tuviera tu edad e hiciera todo lo que tú ya haces...
 
- Esta juventud
 
- Si quieres llegar a algo en esto...
 
- Entre tú y yo, que esto no salga de aquí, pero vamos a crecer mucho en los próximos meses, y tú vas a estar aquí con nosotros para vivirlo...
 
... y para mamarlo.
August 02

Educación para la Ciudadanía, un previsible coñazo

Presenciadas a lo largo de los últimos meses las numerosas declaraciones del Ejecutivo socialista y soportadas las reacciones airadas de oposición conservadora y obispos de la misma tendencia, el sentido común nos sigue a muchos dictando lo mismo: todo parece indicar que la asignatura Educación para la Ciudadanía, que se impartirá en muchas comunidades españolas a partir del próximo curso, será un perfecto coñazo.

Poco esfuerzo parecen haber realizado los distintos grupos políticos –el gobernante y los que se encuentran en la oposición- para ponerse en el lugar de los beneficiarios o receptores de la tan polémica asignatura. Si supieran la indiferencia con la que el colectivo de chicos y chicas de 14 y 15 años espera la llegada de la asignatura a sus vidas, probablemente sus reacciones habrían sido menos exaltadas.

No es una fase fácil la de la adolescencia. Ni tampoco la estancia en el Instituto –o en el colegio concertado, o en donde sea-. Un ciclo de la vida que se caracteriza por lo obligatorio, ya que los alumnos tienen que superar la frustración de estudiar una serie de materias, la mayoría de las cuales ellos no han elegido. Y algunas de estas se caracterizan por ser bastante complicadas. Por ello, es corriente que siempre haya alguna materia denominada comúnmente como “asignatura maría”, a la que, normalmente, los alumnos -y sus padres- conceden menos importancia.

Educación para la Ciudadanía podrá servir para formar mejores ciudadanos para la sociedad actual, para seguir en nuestro progresivo acercamiento a la anhelada Europa, o bien, para que adquiramos la suficiente cultura para asumir el fenómeno multicultural en el que nuestro país acaba de entrar recientemente.

Pero esta asignatura también servirá para hacer bolas de papel, mojarlas en tinta extraída del boli y lanzársela al tonto de la clase –que, además, será un chivato-; para que Fulanito tiemble de nervios tras haber enviado una notita de amor a Susanita; para que el gracioso de la clase haga ruidos obscenos y ponga nerviosa a la profesora que, no numeraria aún, pase un nuevo mal rato. Servirá, también, para que algunos alumnos recuperen horas de sueño perdidas, y para que otros suban su nota media, hollada, probablemente, por las inevitables matemáticas.

No pretendo, con esto, despreciar o burlarme en modo alguno de la asignatura propuesta por el Ejecutivo socialista. Nada más lejos de la realidad. Sobre lo que quiero poner el acento es sobre el hecho de que con las nuevas reglas de juego político-mediático, todo parece valer para convertirse en arma política. ¿Se han planteado los obispos la influencia que una asignatura obligatoria pueda tener sobre los más púberes adolescentes? ¿Lo ha pensado acaso Rajoy? ¿Tiene en cuenta Zapatero que se está montando una polémica absurda y estéril a raíz de algo que previsiblemente no influirá apenas en la más tierna juventud española?

Mejor será, para todos, que esta trifulca pase a la historia, y que, a lo largo del curso que viene, la asignatura se ajuste a lo que muchos esperamos de ella: un espacio más, dentro de la difícil adolescencia, en el que podrán suceder muchas cosas, pero pocas relacionadas con lo que el maestro pretenda comunicar a sus alumnos. Parece que a muchos les resulta más rentable no tener en cuenta esta realidad, que se impondrá a todas luces. 

Publicado con nocturnidad y alevosía en elplural.com

avillena@elplural.com

 

July 31

Carta de un periodista (a otro periodista)

Estimado señor:
 
Le escribo desde el anonimato, pues la duda que me corroe y que a continuación paso a relatarle me avergüenza -por simple y por pueril, y porque no quiero que me quiten el título de licenciado-. Espero que la sensatez que da la experiencia le permita comprender mi anhelo, que expreso a continuación:
 
Llevo siguiendo con mucha atención esta legislatura -durante la cual he pasado de ser un mero receptor de información a producir parte de esta-. Lo que le quiero decir es que, a falta de unos ocho meses para que se celebren elecciones generales, no sabría a quién votar. Tras meses y años empapándome de los principales medios de comunicación, tengo que concluir con que desconozco absolutamente la realidad política que nos rodea.

¿Es un buen presidente Zapatero? Todo parece depender del canal que uno seleccione para responder a esa pregunta. Desde el mejor presidente de la democracia, el jefe del Ejecutivo es tachado de mediocre y de poco menos que el anticristo. Algunos han llegado a pedir "la pena máxima" contra un individuo que parece haber roto todo lo que quedaba construido en este país. ¿Cómo puede haber tanta gente engañada que aún lo apoye?

Pero la oposición también parece diabólica. En efecto, otros medios la presentan como odiosa, celosa y, sobre todo, mala perdedora. Todo parece deberse a la maldad de ese señor con bigote que perdiera el poder por aquellas enormes explosiones.
 
Y todos los demás son nacionalistas malvados, piratas del comercio injusto y del saqueo. Del timo y el secreto. De la conspiración y el escándalo. Nadie parece ser merecedor de confianza.
 
¿Qué debemos hacer los que, además de no comprender lo que está pasando, tenemos que contárselo a los demás? ¿Abandonar quizá la profesión? ¿Pasar a la Universidad a aprender cuatro tópicos para repetírselos a nuestros futuros alumnos? Ha de existir algún punto medio, algún consenso, un lugar de racionalidad del que se pueda partir con unas condiciones mínimas para saber qué está pasando.

Espero que usted me dé alguna clave, porque por ahora ando algo desorientado.
 
 
July 30

Sobre un loco

El otro día me presentaron a un loco. De los de verdad. No se medicaba ni recibía tratamiento alguno. Lo peor es que el único que no sabía que estaba loco era el afectado en cuestión.
 
Sus conversaciones se sucedían a toda velocidad: monólogos rápidos, cambios de tema sin nexo alguno... Y setas. Setas alucinógenas que utilizaba para "experimentar con la mente". Un camino que él definía como otra realidad, distinta a la presente.
 
¿Quién podía decirle loco, cuando él era feliz en ese artificio creado por la química? ¿Qué psiquiatra lo iba a  salvar de una situación que el supuesto enfermo no quería abandonar? La figura del médico, que oficialmente fija cuál es la realidad y la cordura y cuál la locura, se la traía al pairo...

Hace un par de días me comunicaron que el chico en cuestión llamó a uno de mis compañeros de piso, anunciándole su marcha. ¿A dónde? No lo sabemos. Probablemente no lo veamos más. Probablemente.
July 25

Soy racista, ¿y tú?

Soy racista; que nadie se sobresalte, ya sé que no estamos acostumbrados a oírlo. Soy racista porque todavía me llama la atención cruzarme con un negro; porque me palpo la cartera cuando el inmigrante que va junto a mí en el metro no pinta o huele del todo bien; porque le atribuyo a él el mal olor, cuando bien podría ser mío; porque tiendo a confundir a los rumanos con las bandas de rumanos; y a muchos sudamericanos, con bandas de sudamericanos. Soy racista porque aún no consigo sacarme de la cabeza que la diferencia entre las razas no lleva aparejada un menoscabo de los valores morales; porque me fue mal con un indio (no hindú, por favor, que es una religión) y ahora desconfío de todos los de esa etnia; porque preferiría comprar en una carnicería llevada por blancos a una llevada por moros; porque no digo árabes, sino moros; porque cuando un inmigrante me ha robado, he descargado mi frustración con un "vete a tu país".

Y soy homófobo. Porque me sé chistes de mariquitas y los encuentro graciosos; porque para mí es emocionante que un conocido salga del armario; porque me sentiría tenso junto a él en algunas ocasiones; porque río las gracias a quien hace bromas sobre quien no tiene la misma orientación sexual que nosotros; porque todavía me pregunto si la transexualidad es o no una desviación de la conducta, o si debería ser cubierta por la Seguridad Social; porque considero que son un colectivo cerrado y excesivamente frívolo, por supuesto, sin conocer nada en primera persona.
 
Y, dejadme más tiempo: soy machista, xenófobo, prejuicioso y, por supuesto, clasista.
 
Pero espero que los miembros de esta tolerante sociedad me ayuden. Esta colectividad en la que todo el mundo "tiene un amigo gay", en la que "nadie es racista, pero...", o en la que "no existen las fronteras"..., si tienes la suficiente pasta. En la que la mujer ahora goza de un calzador para entrar en el Parlamento, pero sigue siendo asesinada a hostias por maridos tolerantes diariamente.

Y una polla. Vosotros sois como yo. O peores.  

Replantear(se) el ciclismo

Ahora, el ciclismo consiste en doparse lo justo para no pitar en los controles.
 
Igual, lo que habría que plantearse es si la duración media de las etapas tiene que ser de 180-190 kilómetros.
 
Como los organizadores y magnates que se lucran de este espectáculo no reflexionen, las cosas no van a cambiar mucho.  
July 23

Madrid, verano

No es este verano en Madrid de los más calurosos. Por la noche, con frecuencia, nos vemos obligados a cerrar ventanas y hacer de las escasas sábanas una manta protectora contra un frío que aún creemos imposible. No hay lengua de fuego que camine por las calles, no sabemos dónde se ha metido. Los que pasamos nuestro primer verano en la capital no nos creemos ese mito de que hace un calor que te mueres: casi es un oasis dentro del infernal verano en la península.
 
Madrid se ha convertido en algo parecido a una isla que resiste aún el tan nombrado cambio climático. Un calentamiento global que se ha convertido en producto de marketing, en materia prima para diarios gratuitos e informativos de Antena 3. Cada año hace más calor, hay que protegerse bien contra el sol...
 
Quizá sea que cada vez somos menos los que quedamos en Madrid. Los becarios, los novatos, los pringaos que hacemos el doble de horas por menos dinero. El metro permite incluso coger asiento. No hay tanta prisa en las calles, y da la sensación de que se está en una especie de encuentro por la hispanidad: menos yo y dos o tres más, casi todos proceden de América Latina. Esos no tienen ese mes de agosto que "cogerse" para disfrutar del ocio. No entienden de ese concepto cuando están dando su vida por mandar un poco de dinero a sus familiares necesitados. Cuando los negritos del África no conocen la palabra dieta, los sudamericanos de Madrid desconfían de la idea de las vacaciones. ¿Seré sudamericano? No puede ser, no tengo el mismo color de piel. El mío es blanco. Blanco de no tomar el sol. Y de no querer tomarlo, quizá.

En Madrid ya no hace calor, ha debido de pasar de moda. Es una ciudad tan chula que puede ir a contracorriente. O quizá sucede que quienes la calientan a menudo se han "cogido" sus días de asueto. Espero que no vuelvan.
July 21

Polanco ha muerto

Ha fallecido don Jesús de Polanco, fundador y presidente de PRISA, el grupo de comunicación en español más poderoso del mundo -y, probablemente, del universo-. Detrás de don Jesús quedan muchas historias: el final del franquismo, la Transición, los distintos gobiernos democráticos hasta hoy, etc. Tras este empresario queda también un ejemplo de periodismo serio, alejado casi siempre de todo tipo de sensacionalismo y preocupado por la calidad del producto final. Si bien el objetivo del empresario es ganar el máximo dinero posible, hay muchas familias de estos profesionales que se preocupan también porque el proyecto que impulsan sea medianamente digno.
 
No quiero entrar en si las posibilidades de Polanco y su afinidad con el Partido Socialista le llevaron a disfrutar de privilegios de los que otros medios no han podido gozar. Son muchos los conductos del poder y don Jesús no es el único que se ha lucrado con concesiones y tratos de favor. La marcha de Polanco ha de hacer reflexionar a más de uno sobre el periodismo que se hace hoy día y el que queremos que se haga. Porque la importancia que este tiene en la formación de la ciudadanía es no poco importante.
 
Pues eso, descanse en paz, señor de Polanco. 
July 18

¿Seguimos hablando de víctimas del terrorismo?

Razones laborales y un traslado de ciudad me han impedido escribir con la anterior frecuencia. Ahora, desde Madrid, espero ver las cosas de manera más objetiva. También intentaré informarme más, pero me temo que mi opinión sobre que el PP utiliza las distintas asociaciones de víctimas como catapultas electorales no va a cambiar.
 
Y, el/la que piense lo contrario, que lo demuestre. Y con datos.
 
Y es que muchas víctimas de ETA están politizadas. Porque ETA suele atentar contra cargos políticos, guardias civiles, etc. Eso ya lo sabemos todos. Pero, entre eso y el papelito de Alcaraz, Buesa, etc., hay un trecho. Se ha constituido un Star System de víctimas que van pavoneándose por los distintos medios y ya solo luchan por perpetuarse en ese poder que nació de la sincera compasión y ahora, a muchos, nos produce hasta ira, en conocimiento y certidumbre de que se está pervirtiendo el concepto de víctima.
 
Por otro lado -y es en lo que he ocupado parte del día de hoy- si queréis ver demostrado, con datos, vídeos e imágenes (como requieren algunos de vuestros dignísimos y agradecidos comentarios), cómo miente un cargo del PP, podéis acceder a elplural.com, ahí lo hemos publicado hoy y seguirá mañana. Me gustaría que alguien argumentara eso como una manipulación sociata.
 
Besos.
 

Andrés Villena Oliver

Occupation
Photo 1 of 4